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La Iglesia de Córdoba Su opción “por la derecha”

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Actual arzobispo Carlos José Ñáñez, responsable del juicio canónico al Pbro. Nicolás Alessio por defender la legalidad y la eticidad del matrimonio igualitario.

Datos importantes. La Arquidiócesis de Córdoba se encuentra en la Provincia de Córdoba Argentina, y es una de las más importantes. La resistencia de los curas “del tercer mundo” fue y es muy marcada en esa jurisdicción eclesial. De hecho, es el lugar desde donde se cuidó la memoria (archivos documentales, textos varios, testimonios, publicaciones, etc.) del mártir Enrique Angelelli.

La Iglesia de Córdoba
Su opción “por la derecha”

Cuándo se nombra un obispo, previamente se ha consultado, de manera secreta, por una terna de nombres a más de un sacerdote. Una consulta exhaustiva, puntillosa. Esta claro que aunque Roma quisiera, si el candidato no tuviera cierto apoyo y consenso “local”, sería complicado nombrarlo como obispo. También es cierto que la “opinión” de algunos cardenales influye bastante, como fue el caso del cardenal Primatesta.

La Iglesia de Córdoba es responsable, entre el 2006 y el 2013, de los siguientes nombramientos.

Marcelo Martorell, ecónomo del Arzobispado, fuertemente vinculado con Yabrán, el empresario extrañamente suicidado. Fue designado obispo de Iguazú para poner orden en la diócesis del obispo Piña, quién llevaba una clara pastoral de compromiso social con los pobres.

Marcelo Cuenca, ex liceista, interventor en la Casa de la Catequesis y la Junta de Catequesis cuando Victor Acha y Nicolás Alessio y sus equipos, llevaban adelante una profunda renovación catequética a todo nivel. Cuando el proceso era prácticamente incontenible y se estaba consolidando, vino la inconsulta y arbitraria intervención del arzobispo Primatesta, Cuenca fue el encargado de arrasar con todo lo construido. Fue nombrado obispo del Alto Valle, diócesis con la impronta renovadora de Esteban Hesayne, obispo comprometido con los derechos humanos en tiempos de la dictadura.

Samuel Jofré, claramente identificado con el Opus Dei, opositor a los tímidos aires renovadores del actual obispo de Córdoba, y uno de los ideólogos de la suspensión de Nicolas Alessio por el conflicto en torno al matrimonio igualitario. Fue nombrado obispo de Villa María.

En estos días es nombrado Pedro Torres como obispo auxilliar de Ñáñez. Torres fue el interventor en la Parroquia Nuestra Señora del Valle, también con la clara directiva de poner orden en donde durante años Guillermo Mariani fue consolidando una pastoral liberadora, popular y renovada.

Estos nombramientos se los debemos a Juan Pablo II, a Benedicto XVI y a Francisco. No hay diferencias, hay continuidad. El mérito primero y fundamental de estas personas es su obediencia obsecuente a Roma. Cabe agregar que en Córdoba hay otros sacerdotes de mayor prestigio intelectual y de mayor capacidad pastoral que sin embargo quedaron relegados por ser, al menos en algunos aspectos, críticos al Vaticano.

En cuanto a la sexualidad…

Ninguno de estos obispos considera como avances civiles ni éticos, ni la Ley de Divorcio primero ni la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de identidad de género después. Todos consideran pecado grave las relaciones sexuales fuera del sacramento matrimonial, la masturbación y las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. La homosexualidad es considerada un desorden de la naturaleza que hay que reprimir o intentar curar para no caer en pecados graves.

No aceptan la posibilidad de interrupción voluntaria del embarazo y consideran todo aborto como falta grave. No creen que se deba dar al comunión a los divorciados vueltos a casar y solo aceptan como método de control de la natalidad los “naturales”. Consideran que usar el preservativo es antinatural y pecaminoso, aunque sea para prevenirse del sida. Son claramente reacios a la educación sexual en las escuelas cuando no responde a criterios morales eclesiales. Creen nefasta la influencia de las teorías de “género” y no creen que la mujer deba ocupar y tenga los mismos derechos que los varones en la estructura jerárquica eclesial.

En cuanto a lo político y el pacto con Cadena 3

Primero Primatesta y luego Ñáñez, fueron consolidando a través de los años un vínculo indisimulable con Cadena 3 y en particular con Mario Pereyra. La misa radial fue la paga de este pacto. No hace falta describir la orientación política y religiosa de Cadena 3. Único medio de córdoba que ignoró con su silencio cómplice, la publicación, luego la prohibición y la honda repercusión del libro “5 Curas”, uno de los más vendidos de los últimos tiempos en la provincia.

No llama la atención que esta Arquidiócesis no tenga un organismo de “Justicia y Paz”, como debiera tenerlo tal como existe en el Vaticano y en la Conferencia de Obispos Argentinos, y se sugiere su implementación, desde el Concilio Vaticano II en la década del 60. Organismo que debiera claramente opinar en temas conflictivos y que tiene la responsabilidad de intervenir en estos temas jugando un importante rol a favor de los más pobres.

No llama la atención que la “Pastoral Social” no tenga ninguna incidencia ni relevancia pública y muy poca o casi nula en las parroquias y otras instituciones católicas. No llama la atención el silencio de esta Pastoral Social ante situaciones tan graves como por ejemplo la posible instalación de Monsanto o los hechos del narcoescándalo.

No llama la atención que jamás se haya hecho algún gesto, discurso o celebración para el Dia de la Memoria la Verdad y la Justicia. Ni mucho menos para el 10 de Diciembre, día internacional de los derechos humanos. Ni alguna preocupación o declaración por los juicios por memoria y justicia que se llevan adelante en Córdoba que son un emblema para toda la Argentina de dignidad y ética.

Los derechos humanos no son un tema relevante para la Iglesia de Córdoba.

Y lo más grave es el silencio sepulcral, sistemático, metódico y desfachatado en torno a la memoria, vida y obra de Enrique Angelelli, obispo mártir. Ni siquiera se permiten nombrarlo el día de su asesinato en la lista de los difuntos por los que se ofrece la misa, aún cuando el Episcopado Argentino tímidamente vio con buenos ojos que se reabriera su causa en la Justicia riojana.

Proteger al gobernador

Y si todo ésto fuera poco, a través del COMIPAZ, en la persona de Pedro Torres, el 4 de Diciembre, cuando más distancia y actitud crítica había que tomar del gobierno de la Provincia, se bendice, protege, cuida y acompaña a la gestión del gobernador De la Sota.

Luego de saqueos y la ausencia de los poderes públicos, aparece al lado del gobernador, en su patética conferencia de prensa, Pedro Torres, ofreciéndose como mediador y gestor.

Luego vendrá la iniciativa de tomar mate con el vecino, casi como una solución mágica, que en el fondo apunto a poner un manto de olvido a los graves sucesos, donde se soslaya y no se quiere hablar de responsables y muchos menos de las causas políticas y sociales de los saqueos y de lucha de pobres contra pobres.

Estas actitudes aparentemente apolíticas o neutrales solo favorecen a los poderes establecidos.

Queda clara la estrategia vaticana con la complicidad del clero local: poner orden y arrasar en Córdoba todo vestigio de una Iglesia popular, profética, liberadora y ser obsecuente con los poderes establecidos.

Una alianza claramente en contra de los intereses populares. El 27 de Diciembre será consagrado Pedro Torres y se habrá dado un paso más en la consolidación de este proyecto que, de Evangelio, tiene muy poco.

MOVIMIENTO CURA VASCO
MOVIMIENTO RECUPERAR LO NUESTRO
COMUNIDAD DE BASE FEBE
COMUNIDAD CRISTIANA AUTOCONVOCADA

APARECIÓ ENTRE NOSOTROS UN SER HUMANO CABAL por Jon Sobrino

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Navidad, como el deporte de élite, como la moda y el turismo, hace tiempo que ha caído en manos de
la industria y el comercio. Y en mi opinión, algunas devociones y liturgias ayudan a liberarla. Hay exceso
de piedad, y música, y déficit de verdad y justicia. Pero existe también el deseo de un mundo de seres humanos cabales, como el Jesús que nació hace veinte siglos.

Los primeros cristianos no sabían prácticamente nada sobre cómo fue el nacimiento de Jesús, pero sí se
preguntaron cómo comenzó la fe y la vida cristiana. En situaciones muy variadas una cosa les quedó clara. “Todo comenzó con Jesús de Nazaret”. Con él vino al mundo la bondad y la verdad, la justicia y la salvación. Otra cosa es dónde y cuándo apareció Jesús. Llegaron a saber que ese hecho fundamental ocurrió en el Jordán. Un profeta austero y de duras palabras, llamado Juan sumergía en el río a los que se reconocían pecadores. Allá fue Jesús cuando tenía alrededor de 30 años. ¿Y antes del Jordán, de dónde venía Jesús?, seguían preguntándose.

1. El primero en contestar fue Pablo. En su carta a los cristianos de Galacia, sobre el origen de Jesús dice
tajantemente: “Nacido de mujer” (Gal ). No dice más, pero dice mucho. Jesús no fue un ángel, ni un ser
extraño. Fue como nosotros y su final, como el nuestro, fue la muerte. Solo que Pablo añade “y murió muerte de cruz” (Fil 2,8).

2. El último fue el cuarto evangelista, discípulo de aquel Juan, hijo del Zebedeo y hermano de Santiago, que escribió en la última década del siglo I. En este evangelio todo comienza en la eternidad de Dios. Misteriosamente, en el Dios eterno ya estaba la palabra. Y esa palabra se hizo carne de hombre. Con nosotros caminó y entre nosotros puso su tienda de nómada, como los beduinos. Ese es Jesús de Nazaret, el hombre cabal, ecce homo. Y ningún otro es el Mesías. De entre los hombres unos lo aceptaron, y llegaron a ser humanos. Otros lo rechazaron y se deshumanizaron.

3. Entre la afirmación tajante de Pablo y la reflexión sublime de Juan, Mateo y Lucas hacia el año 80 pensaron lo que había ocurrido en el inicio y le dieron forma literaria y teológica. No narran una historia tal cual, ciertamente, pero profundizan su significado para todos los tiempos. El evangelista Mateo recogió algunas cosas que se decían en las comunidades sobre el nacimiento de Jesús. Habla de sus padres, José, hombre de bien, obrero, que deseaba justicia para su pueblo. Y habla de María, joven virgen desposada con José. Mateo puntualiza que Jesús nació en tiempo del rey Herodes, recordatorio importante, pues de esa forma, junto a la alegría de todo nacimiento de un tierno, aparece la crueldad de la que somos capaces los seres humanos. El rey mandó asesinar a los niños, tradición muy poco tomada en serio, porque enturbiaría las fiestas navideñas. Pero nos ayudaría a mirar a los cientos de miles de niños que mueren hoy de desnutrición, asesinados, pues hoy el hambre se puede evitar. Hace 30 años, el 11 de diciembre de 1981, el coronel Monterrosa mandó matar a 900 campesinos en El Mozote, de los cuales más de un centenar no pasaban de 12 años.

Mateo es también el que imagina la bellísima historia de los magos que llegan de muy lejos y ofrecen lo mejor que tienen. Así quiere decir que Jesús es para todos, no sólo para judíos, ni solo para europeos, ni solo para cristianos. Hombres y mujeres honrados, siempre podrán reconocer en Jesús a un hombre bueno en quien se puede confiar y a un hombre firme con quien se puede caminar. Y a ese Jesús también nosotros le podemos ofrecer lo mejor. En el capítulo 25, Mateo cuenta dónde y cómo encontramos hoy a Jesús. “Cuando dan de comer al hambriento y visten al desnudo, cuando acogen al emigrante y visitan a los encarcelados, yo estaba presente en ellos”. “¡A mi me dieron de comer, a mi me vistieron, a mí me acogieron, a mí me visitaron!”.

4. Lucas fue médico de profesión, también hacia el año 80. Y es quien pensó y escribió relatos sobre el
nacimiento de Jesús con mayores detalles y de gran belleza. El relato es un clásico de la literatura universal que leemos estos días de navidad. El padre de Jesús, José, está angustiado por la difícil situación en que se encuentra su esposa: “no había para ellos lugar en la posada”. Su madre, María de Nazaret, es la buena vecina que fue a ayudar a Isabel. Gran creyente en Dios le dice: “Que sea lo que tú quieres”. Y cree, no en cualquier Dios, sino en el Dios de su pueblo, el que “ensalza a los pobres y derriba del trono a los poderosos”. Los amigos de la familia son pastores, trabajadores no bien vistos, campesinos sin tierra. A ellos les llega la voz de lo alto y ellos son los que le prestan atención: “En las alturas gloria a Dios y en la tierra paz a la gente buena”. En El Salvador es imposible olvidar lo que dijo Monseñor: “La gloria de Dios es el pobre que vive”. Y también en Lucas, el Jesús ya mayor diferencia a unos de otros. “Dichos ustedes, los pobres, los que tienen hambre, lloran, son perseguidos… Comerán, reirán, vivirán”. “¡Ay de ustedes, los ricos y satisfechos, los que son honrados por el mundo… Pasarán hambre, llorarán, Dios los apartará de sí”.

5. Dejamos para el final al primer evangelista, Marcos, discípulo y compañero de Pedro. Escribe a la comunidad Roma, donde los cristianos eran perseguidos por el poder imperial. En Roma el cristianismo comenzó a ser visto como movimiento sospechoso, y fue perseguido y duramente castigado, cabal como en El Salvador en los años setenta y ochenta, en tiempo de Rutilio y Romero, de Ticha y Polín. Marcos no narra el nacimiento ni esclarece el origen de Jesús, sino que este aparece en el Jordán con el Bautista. A diferencia de lo que ocurre hoy, para Marcos lo más importante no es que Jesús sea “mesías”, y en el
evangelio Jesús varias veces prohíbe que lo llamen así para que no lo confundan con alguien que tiene poder. Tampoco es lo más importante su ser “hijo de Dios”, y de hecho en el evangelio solo un pagano, el centurión romano, le llama “hijo de Dios”. Y lo hace al pie de la cruz, lugar absolutamente contrario a los solemnes lugares de las divinidades. ¿Quién es entonces Jesús? Jesús es eu-aggelion. Por lo que hace, por lo que dice y por lo que es, Jesús es una buena noticia. Lo es para todos, y especialmente para los pequeños, enfermos y desvalidos, mujeres y niños.

A lo largo de la historia la tradición sobre el nacimiento de Jesús fue cambiando. La reflexión teológica avanzó, pero en la liturgia y en el imaginario popular fue perdiendo importancia que aquel niño llegó a ser Jesús de Nazaret. Del siglo IV en adelante las basílicas, solemnes, bellas en arquitectura, muchas veces lujosas en el arte, enterraron el pesebre, la cuna, la pobreza de José, María y Jesús. Y en el siglo XVII al pesebre se le añadió un abeto de los bosques alemanes. Nicolás, un santo varón del siglo IV, generoso y bonachón, se convirtió en conductor de trineos entre la nieve, repartiendo regalos a los pequeños que se han portado bien. Lo peor es cuando en navidad no se tiene muy en cuenta a Jesús de Nazaret. ¿Cómo recuperarlo? Monseñor Romero recordó en una homilía que habría que buscar a Jesús en la noche de navidad entre los niños lustradores y huelepegas (que aspiran cemento de contacto), que no han podido reunir un poco de dinero para hacer un regalo a sus mamás, que recibirán una tremenda reprimenda. Y terminaba diciendo “qué triste es la navidad de nuestros niños”.

Casaldáliga sigue recordando la navidad de los pobres. En la portada de esta Carta a las Iglesias publicamos su poema de la navidad de este año: “Ni en Belén, ni en Lampedusa hay lugar para ellos”. Los pobres siguen sin tener posada. Sin embargo, para Monseñor y para don Pedro, navidad es fuente de esperanza y buena noticia si en el niño vemos los primeros pasos de ese hombre cabal que fue Jesús de Nazaret. Todos los días del año, y especialmente estos días en que hablamos del Niño Dios, son muy verdaderas las palabras que escribió Leonardo Boff hace 40 años: “Así de humano sólo puede ser Dios”.

Estos días recordamos también a Nelson Mandela, nació y dio sus primeros pasos hace casi un siglo.
También lo hemos sacado en la portada, y se nos ha ocurrido poner, entre otras muchas posibles, estas tres palabras: Libertad, Reconciliación, Amor. El Hijo de Dios nace cuando pasa por nuestro mundo. En navidad lo recordamos litúrgicamente. Ojalá le ayudemos a que su paso sea real todos los días de
nuestra vida. Y que con humildad podamos ofrecerlo a los pobres.

(Carta a las Iglesias, Nº 643-644 Nov-Dic 2013)
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